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FASCISMO
EN VALENCIA

Los antifascistas de Russafa
tendrán que declarar ante José Luis
Roberto Navarro
Cuatro antifascistas de los veinticuatro imputados tras la manifestación
racista organizada por España 2000 en València, tendrán
que declarar ante José Luis Roberto Navarro (en la foto), abogado y presidente
de España 2000. Semejante despropósito es posible gracias a que
el juez Luis Francisco de Jorge Mesas ha permitido que España 2000 se
presente como acusación particular y que sea Roberto Navarro quien les
tome declaración. La instrucción ya se había cerrado y a
veinte de los veinticuatro imputados se les ha sobreseido la causa.
Cuatro de los jóvenes antifascistas que fueron detenidos tras la manifestación
racista que España 2000 convocó en el Barrio de Russafa en mayo
de este año, tendrán que declarar el próximo 19 de diciembre
ante José Luis Roberto Navarro. De nada han valido las denuncias de las
diferentes organizaciones de inmigrantes por las consignas vertidas por España
2000, constitutivas de un delito de racismo y xenofobia. Tampoco han servido
que el secretario de Estado de Seguridad, Pedro Moreles, reconociese en el Congreso
de los Diputados que los miembros de España 2000 "modificaron los
lemas iniciales y lanzaron gritos de corte racista y xenófobo con los
que no hubieran sido autorizados". Mucho menos se han tendio en cuenta las
numerosas agresiones racistas que se produjeron esa noche (ver KALEGORRIA número
10).
A pesar de todos estos hechos, el juez del Juzgado número 2 de València
ha permitido que España 2000 se presente como acusación particular,
fuera de plazo y que sea el presidente de ese partido, el conocido fascista José Luis
Roberto Navarro, el que ejerza como letrado. España 2000 alega que su
manifestación estaba legalizada y consideran delito que se realizase una
contramanifestación.
Por esta razón, los cuatro jóvenes antifascistas pendientes de
juicio por desórdenes, tienen que declarar ahora ante Roberto Navarro.
El conocido fascista y empresario de seguridad, además de representante
de la patronal de los puticlubs, ha pedido volver a encausar a los veinte antifascistas
cuyo caso ya ha sido sobreseido. Esta posiblididad no ha sido descartada por
el juez.
El pasado domingo, miembros de esta plataforma política, custodiados por
guardas de Levantina de Seguridad, se plantaron al paso de la manifestación
contra el PHN con una pancarta que decía "el agua es de todos".
La Policía los rodeó y custodió en todo momento. El pasado
14 de noviembre una veintena de guardas de la misma empresa y miembros de España
2000 intentaron reventar un acto de la asamblea de vecinos de Russafa, porque
según dicen los fascistas en su web, "estaba organizada por las asociaciones
que convocaron la contramanifestación de Russafa" y "vamos a
enseñarles democracia". En esta ocasión un fuerte dispositivo
policial de nuevo acompañaba y protegía a los fascistas.
El juez Luis Francisco de Jorge Mesas es quien instruye la causa contra los antifascistas
de Russafa y ha permitido que Roberto Navarro les vaya a tomar declaración.
Este mismo magistrado es el responsable de detención preventiva en la
cárcel de Picassent de cuatro jóvenes okupas desde hace un mes.
En ambos casos la instrucción se ha caracterizado por los abultados informes
de la Brigada de Información, las filtraciones a la prensa y una actitud
poco ajustada al derecho y encaminada a buscar un reconocimiento mediático
del juez.
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