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La ultraderecha utiliza el incidente de Perejil para alentar la xenofobia contra los marroquíes. (El Mundo)


Decenas de ultras gritan ante el Consulado de Marruecos en Valencia: "Moros a la costa".

EMILI GISBERT

VALENCIA.- Varias decenas de militantes y simpatizantes de la plataforma política de signo ultraderechista España 2000, se concentraron ayer en la calle de La Paz de la ciudad de Valencia, en cuyo número 38 está ubicada la sede del Consulado de aquel país en la Comunidad.


La convocatoria de esta concentración había sido comunicada a la Delegación de Gobierno en la Comunidad, según explicaron a este periódico los responsables de la protesta.

 

La protesta se produce después de que el día de la operación militar española en el islote de Perejil, el Gobierno decidiese reforzar la medidas policiales sólo en dos ciudades, Madrid y Valencia, ante el temor que se produjesen brotes xenófobos.

Ayer, diversas unidades móviles del Cuerpo Nacional de Policía y agente de la Policía Local de la ciudad estuvieron presentes y atentas a esta protesta que transcurrió sin incidentes.

Cinco minutos después de las ocho de la tarde de ayer, los manifestantes se concentraron en esta importante arteria con un coche aparcado por cuya megafonía se lanzaban invitaciones a los ciudadanos para sumarse a una protesta con un sentido peyorativo respecto a los vecinos marroquíes: "Que se vayan".

Dies minutos después, los concentraron desplegaron una bandera nacional de tamaño gigante, con la que cortaron el tráfico rodado durante un corto espacio de tiempo.

José Luis Roberto, uno de los dirigente de esta plataforma política, explicó con el megáfono en la mano a los concentrados cuál era el eje de su demanda. "Estamos hartos de que los extranjeros invadan nuestro estado español".

 

El portavoz de la organización ultraderechista fue más preciso todavía: "Los patriotas surgen de las llamas" avanzó en tono de proclama para recordar episodios históricos "similares", como Covadonga o el Dos de Mayo.

En ese momento de su mitin, algunos funcionarios del Consulado de Marruecos en Valencia, que aparecía con las ventanas y persianas cerradas, seguían en el interior ajenos a la protesta callejera. Un alto funcionario del

Consulado marroquí, que prefirió mantenerse en el anonimato, aseguró a EL MUNDO que el trabajo dentro de la oficina consular se había mantenido "con absoluta normalidad" hasta primeras horas de la tarde. Este portavoz precisó que, después del mediodía, y, tras tener conocimiento de la protesta y concentración anunciada, "la mayoría de los compatriotas se han ido a su casa". Los portavoces de España 2000 aseguraron ayer a este periódico el lanzamiento de "una campaña contra el Reino de Marruecos por su actitud prepotente y de fomento de la inmigración ilegal en España". Esta plataforma asegura que el incidente de la isla de Perejil "no es más que un paso hacía una marcha verde sobre Ceuta y Melilla".

La proclama junta a terroristas y marroquíes en un mismo saco. "No se puede negociar ni con separatistas ni con invasores", aseguraron. Cerca de las ocho y media de la tarde, un autocar de doble piso, de los que habitualmente hacen el recorrido como autobuses turísticos por el centro de la ciudad, quedaba atrapado por el corte de tráfico en la calle de la Paz.

Sus ocupantes, en su mayoría turistas de paso, estrenaban sus cámaras para llevarse el recuerdo a sus países de origen.