La Junta Nacional de España 2000
OBSERVA
Con preocupación la existencia de un conflicto enquistado que dura más de 60 años en Palestina y que ninguna de las dos partes parece dispuesto a resolver, anteponiendo odios atávicos a cualquier otra consideración. Tras 60 años de contencioso las causas del conflicto quedan ya distantes en el tiempo y los excesos por ambas partes hacen que, desde Europa sea imposible tomar partido por uno u otro bando sin algún tipo de reserva mental.
PERCIBE
La negociación como la única salida al conflicto. La fórmula “paz por territorios” parece la más adecuada para resolver una crisis a la que solamente la voluntad negociadora de las partes pondrá punto final. Hoy, esa voluntad, está completamente ausente en Palestina. El conflicto es el resultado de la cultura arraigada en la zona: “ley del Talión” y “yihad”. Ningún pueblo europeo tiene nada que ver con una o con otra postura, ni puede hacer nada para superar esos odios atávicos y primitivos.
RECHAZA
Tanto las manifestaciones a favor de Israel que han permitido a la derecha a hablar de “lucha contra el terrorismo” (induciendo el equívoco de que el terrorismo en Palestina tiene algo que ver con el terrorismo de ETA), como a favor de la causa palestina que ha sido utilizada por la izquierda para disponer de una pantalla que enmascare su catastrófica gestión de la crisis (PSOE) o como busca desesperada de alguna causa que defender (IU).
DENUNCIA
Que el problema palestino es un problema extraeuropeo y que la oleada masiva de inmigración islámica en nuestro país no puede convertirlo en un “problema nacional” y menos tolerar la agresividad de los grupos islámicos que se han manifestado junto al “gremio de la ceja” y a los funcionarios del zapaterismo.
EXIGE
La desaparición de banderas partidarias de nuestras calles que no tienen nada que ver con los verdaderos, gravísimos y acuciantes problemas que se dirimen en nuestro país: paro, crisis económica, empobrecimiento de las clases trabajadoras, desertización industrial, inmigración masiva, islamización creciente de barrios de nuestras ciudades, vertebración nacional, terrorismo etarra, corrupción e ineptitud de la clase política, deserción de los sindicatos, centrifugación del Estado, endeudamiento creciente... No es hora de que nuestra clase político siga perdiendo el tiempo ondeando pañuelos palestinos o banderas de Israel.
¡En España, los problemas de los españoles, primero! ¡En las calles de España banderas de España y de las regiones de España! ¡El conflicto de Gaza no es nuestro conflicto!
La Junta Nacional de España 2000
12 de enero de 2009
www.espana2000.org
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Ni banderas judías, ni pañuelos palestinos en nuestras calles.