El Grup de Suport als Presos de La Plana restringió el acceso al encuentro. Una botella lanzada desde el Casal Popular fue contestada a gritos.
Los nazis, los nazis”, gritaba ayer un portavoz del Casal Popular de Castelló mientras se metía en el local de la calle Alloza donde iba a celebrarse ante medio centenar de asistentes la charla de dos expresos de la banda terrorista ETA, Zigor Larredonda y Diego Sánchez, que cumplieron una condena de 9 años de prisión por colaborar con el Comando Barcelona, responsable del asesinato del socialista Ernest Lluch, dos concejales del PP y un guardia urbano.
Al fondo de la calle apareció un grupo de 16 ultraderechistas de España 2000 y Juventudes Nacionales al grito de “kale borroka, patada en la boca”, “ETA metralleta” y otras consignas fascistas.
La tensión se incrementó cuando desde el primer piso del casal uno de los asistentes lanzó a la calle una botella vacía de cerveza, una provocación que los ultras repelieron a gritos de “cobardes” e “hijos de puta”. La casi inmediata aparición en torno a las 19.15 horas de una unidad de 7 policías antidisturbios mitigó la tensión.
ACCESO PROHIBIDO // El Grup de Suport als Presos i Preses de La Plana --entidad organizadora de la charla-- decidió el pasado viernes en asamblea permitir el acceso a la charla solo a los socios del Casal Popular y colgó dos pancartas en la fachada de la sede para denunciar el “acoso mediático” y la “clara voluntad criminalizadora”, ya que los dos expresos “son libres de participar en un acto completamente legal como éste”, afirmaron en un comunicado.
El portavoz del Casal Popular, que permanecía en la calle ante la posible llegada de grupos fascistas repartía minutos antes del altercado octavillas denunciando amenazas de esos colectivos de ultraderecha. “El Casal Popular da libertad para organizar actos, hemos organizado otros y nunca nos habéis hecho eco”, criticaba mientras insistía en negarse a aclarar si la charla de expresos iba a celebrarse ante el revuelo mediático originado.
Un joven que había logrado colarse en la sede del Casal Popular salía minutos antes de la aparición de los ultras denunciando la “falta de libertad de expresión” de los convocantes de la charla. “He entrado para ver qué nos dicen los etarras de la libertad de expresión pero no me han dejado permanecer ahí dentro, me han pedido el DNI y pese a que se lo he dado me han expulsado”, relataba con cierto enfado.
La charla celebrada ayer provocó la indignación el pasado viernes de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), que consideró una “vergüenza y una humillación” la presencia de Zigor Larredonda y Diego Sánchez.
El subdelegado del Gobierno, Antonio Lorenzo, lamentó la celebración del acto porque “no es algo enriquecedor para la sociedad”, aunque admitió que no podía impedirse. H
www.elperiodicomediterraneo.com
Pon este articulo en tu sitioPara crear un link a este articulo en su sitio web, copia y pega el texto en su pagina.
